Bad Bunny marca bandera en los Grammys con varios premios por su álbum “Debí Tirar Más Fotos”
Imágenes de GETTY Images.
En una ceremonia marcada por grandes figuras de la música (principalmente en inglés), Bad Bunny consiguió uno de los logros más importantes de su carrera -y de la historia reciente de la música latina. Su álbum Debí Tirar Más Fotos se convirtió en el primer proyecto completamente en español en ganar el Grammy a Album of the Year, el premio mayor de la noche en los GRAMMY Awards.
El momento, emotivo y cargado de significado, fue también una declaración de identidad cultural. Cuando llamaron su nombre, el artista puertorriqueño subió al escenario visiblemente conmovido, dedicando el triunfo a Puerto Rico, a quienes han tenido que dejar su tierra para perseguir sus sueños y a todos los que creyeron en él desde el principio.
Pero la noche no fue solo musical, sino también política: en un gesto que ya se volvió tema de conversación, Bad Bunny alzó su voz contra las políticas migratorias de Estados Unidos, lanzando un contundente “ICE out” antes de comenzar sus agradecimientos y recordando que “no somos animales, somos humanos”.
El mensaje resonó con fuerza en uno de los escenarios más grandes de la música, y fue celebrado por la audiencia y sus colegas, quienes se unieron en sus respectivos discursos.
Además de recibir Álbum del Año, Bad Bunny ganó “Best Música Urbana Album“ por el mismo disco y “Best Global Music Performance“ por su canción EoO.
Y si su música dominó, su estilo no se quedó atrás. Sobre la alfombra roja, Bad Bunny llegó con un esmoquin de terciopelo negro de la marca francesa Schiaparelli, con detalles de cordones en la espalda que reinterpretan la sastrería clásica con un toque más atrevido y moderno, y nos recuerdan que el artista no es una figura que usa la moda solo para impresionar, sino para expresarse.