Walter Otero publica su primer libro, Un Galerista Tropical
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Con la publicación de su primer libro, titulado Walter Otero, Un Galerista Tropical, por la icónica casa editorial española Turner, el reconocido galerista puertorriqueño escribe un nuevo capítulo en una trayectoria que por décadas ha impulsado el arte de Puerto Rico en y hacia el escenario internacional.
Como parte del lanzamiento, la prestigiosa galería Walter Otero Contemporary Art se unió en exclusiva a Reinhold Men para celebrar —en franca colaboración— una serie de eventos conmemorativos de gran envergadura. Coleccionistas, amigos, familiares, clientes y admiradores de Otero se dieron cita el martes 21 de abril en Plaza Las Américas para presenciar el esperado conversatorio sobre su icónica trayectoria en el ecosistema global, junto a Loren Ferré Rangel, Fundadora y Lead Strategist de LorenBranding Strategic Consulting.
Aunque nunca pensó escribir un libro, la historia de Walter —nacido en Mayagüez— es una en un millón.
“Este libro nace de una relación de más de 20 años con un gran amigo, escritor y editor de arte, Omar Pascual. El trabaja con la casa editora Turner en España, muy respetada en Europa, con una larga trayectoria en libros de arte y gran presencia en el mercado hispanoamericano. De ahí́ surge la idea de Un Galerista Tropical, como parte de una serie que incluye títulos como El Subastador y La coleccionista Peggy Guggenheim, entre otros”, explica Walter Otero.
“Es un proyecto que se da de forma bastante orgánica, desde la confianza y el conocimiento mutuo. Desde el inicio hubo claridad en que la historia tenía valor dentro de ese contexto editorial”, explica Otero. “El título surge de la idea de compartir la experiencia de un galerista en Latinoamérica y el Caribe. Lo tropical viene de ser de una isla, y de los retos y fenómenos que enfrentamos por nuestro contexto geográfico, social y cultural. Es una manera de posicionar esa experiencia dentro de una realidad específica, que no siempre se visibiliza en el circuito global”, puntualiza.
Y aunque persisten muchas percepciones equivocadas sobre lo que hace un galerista, o no, Walter lo explica con la sabiduría y serenidad que llegan con la experiencia.
“Muchas veces ven al galerista simplemente como alguien que vende. Este no es un trabajo, es parte de mi vida. Sigo aprendiendo todos los días. Los retos son grandes cuando vives en una isla. Transportar obras, tanto para exhibir en Puerto Rico como fuera, es un proceso complejo, largo y costoso. Aunque al final es gratificante, sigue siendo un gran reto. El mundo del arte está cambiando. Los artistas no necesitan solamente un representante, necesitan un equipo de trabajo que piense en lo que le conviene al artista, no solo a la galería. Ahí́ es donde siento que está el verdadero valor”, explica Otero cuya primera obra de colección fue un grabado de Carlos Raquel que compró por $200.
Cuando reflexiona sobre casi tres décadas de trayectoria, Walter reconoce que el cariño de los suyos es su mayor tesoro y, sin duda, su verdadero legado.
Para más detalles, accede a walterotero.com. El libro Un Galerista Tropical se encuentra en exclusivo en Reinhold Men, Plaza Las Américas.