Necromancy Cosmética 4 años después: La esquina que está impulsando Río Piedras
Fotos por: Edrian Rodriguez (@edrianrod)
Si acabas de llegar a Trasiego, desconoces que esta entrevista tuvo su primera parte en 2021. Te ponemos al día: Necromancy Cosmética nació en 2015 cuando Des y Zal lanzaron su marca vegana y cruelty-free de maquillaje—una marca artesanal y con una estética poco común dentro de la industria de belleza en Puerto Rico. Respondiendo a un crecimiento acelerado, en octubre de 2016 encontraron un local en completo desuso en Río Piedras que utilizarían como sede. En 2017, habiendo construido cada detalle del espacio, desde el piso hasta el mostrador, finalmente abrieron su tienda física. Para 2021 ya tenían clientela internacional, una comunidad fiel y una variedad de productos icónicos.
Pero ocupaban espacio en una calle que estaba casi vacía a pesar de conectar con el reconocido Paseo de Diego; en este callejón, el comercio y el movimiento eran mínimos.
Desde entonces, mucho ha cambiado para Necromancy: la compra de un edificio, la creación de Casa Necromancy, el aumento en esfuerzos para Cats of Necromancy, nuevos productos y un sentido de pertenencia que va más allá del maquillaje.
LA COMPRA: UN LOGRO SACRIFICADO
Desde el 2016, Des y Zal tenían claro que abrir Necromancy en Río Piedras era una forma de tomar postura. Una forma de ocupar espacio como puertorriqueños, apostar por comunidad y reclamar posibilidades en un momento en que el área lidiaba con total incertidumbre comercial.
Cuatro años luego de nuestra primera conversación, la energía alrededor de Necromancy no solo sigue viva, sino que ha crecido junto a una variedad de comercios locales que han apostado por Río Piedras- claro, con total influencia (e insistencia) de Zal y Des. Y aunque el ritmo del lugar ha cambiado, su visión se mantiene anclada en lo mismo que guió sus inicios.
Si miramos hacia atrás, en 2021 rondaba la conversación de comprar el edificio que, para ese entonces, alquilaban. Lo lograron, pero este proceso de más de un año estuvo lleno de complicaciones, teniendo repercusiones en cada aspecto de sus vidas.
Zal: “Yo creo que ese fue el estresor que me cambió la vida… Contrario a cualquier inversionista que viene y compra 7 u 8 edificios tranquilo, para nosotros fue bien cuesta arriba. Nos denegaron varias veces, los bancos seguían diciendo que no lo podíamos hacer. Pero no era opción, porque si no lo hacíamos nosotros, eventualmente iba a venir alguien que realmente no tiene los mejores intereses y nos iba a sacar”.
Des: “Nos costó mucho, pero también nos dio mucho. Lograrlo fue bien gratificante. Después de dar ese paso, aumentó ese sentido de pertenencia…”
“Ya nosotros estábamos claros del precedente que llevábamos creando en este espacio del callejón. Sabíamos que esto iba a arrancar en algún momento, era inevitable”.
Trasiego: Ahora que son dueños del edificio, ¿cómo cambia la perspectiva?
Zal: “Es bien diferente la perspectiva de un dueño de edificio que también es comerciante ahí”.
Des: “Viene con una responsabilidad grande. Creemos en la comunidad, creemos en tope de renta, creemos en que todo sea justo… Eso le añade otro tipo de peso. Nosotros, por lo menos, tenemos control sobre lo que pasa en esta esquinita. Sabemos que lo que va a pasar aquí va a ser algo consciente, va a tomar en consideración la gente que vive aquí, y va a tomar en consideración los otros comerciantes. Eso obviamente te da también una cierta tranquilidad, a diferencia de cuando alquilábamos”.
LA FUERZA DE LA COMUNIDAD: VECINOS, CLIENTES Y TODO EL QUE FRECUENTE
Los sábados de mercado y su participación en los distintos comités de Río Piedras se convirtieron en herramientas fundamentales para fortalecer la red local y darle vida a la Calle del Carmen, hoy conocida como el Callejón.
“Si no ocupamos el espacio, nunca se hace nada”, dice Zal, recordando cómo la presencia constante y activa fue clave. No obstante, durante nuestra entrevista, aclararon estar conscientes de que no están “creando” comunidad, están aportando y en gran manera fortaleciendo la que estaba.
Zal: “Toda la gente que llegue nueva debe respetar que ya hay una comunidad. Cuando nosotros llegamos, yo fui donde esa gente, me involucré, me presenté, me senté en reuniones comunitarias. Nos pompea mucho que la gente nueva se involucre, porque eso ayuda a que todo el sistema funcione… El poder de la comunidad pesa mucho más que el poder monetario”.
LECCIONES APRENDIDAS Y CRECIMIENTO DE MARCA
Trasiego: Mirando hacia atrás, a ese Zal y Des de 2021, ¿cambiarían algo del proceso vivido? ¿Qué se dirían?
Zal: “Diría que sigamos, que le metemos, pero que nos cuidemos un poquito más. Nos diría que es importante cogerlo con calma… A veces las cosas toman más tiempo de lo que uno se imagina, pero eventualmente se dan. Muchas veces queremos hacer todo, porque podemos, pero eso no significa que debemos hacerlo todo a la vez”.
Estos últimos cuatro años de enfoque han representado una gran expansión de la marca: nuevos lipsticks, una paleta de sombras y un ecosistema creativo que florece en su edificio con talleres, galerías y espacios de encuentro.
Este primer volumen de “Río Piedras: lo que es y lo que será” era importante comenzarlo con Zal y Des, pues se han convertido en una referencia dentro del movimiento comercial independiente en Río Piedras por su consistencia, carisma y ganas de mejorar colectivamente. A su vez, han jugado un rol trascendental en el crecimiento del área, “trayendo” a varios empresarios a abrir negocios en el Callejón. Necromancy es el comienzo de todo lo que vino luego.
Este es su update, pero también un recordatorio de que algunos proyectos no nacen para encajar, sino para revolucionar lo que pasa desde adentro. Y Necromancy, desde su esquina en Río Piedras, sigue siendo ejemplo de eso.
¡Quédate pendiente a nuestra serie de entrevistas para conocer la historia de nuevos comerciantes que decidieron apostar por Río Piedras!